Torre del Schlossberg
Hemos subido desde la ciudad por un camino, zizageando entre el bosque y con miradores de la ciudad. La bajada la hemos hecho por unas escaleras que nos han devuelto de nuevo a la parte vieja. Por callejuelas hemos salido a la plaza de la Catedral, donde diariamente se celebra un bonito mercado de frutas y verduras, la verdad es que el día nos ha acompañado. Había también muchos puestos de salchichas, y por supuesto que las hemos probado, después hemos visitado la catedral y lo que más nos ha sorprendido son las vidrieras tan bien conservadas que tiene, dicen que en tiempos de la guerra fueron ocultadas para protegerlas de los bombardeos que asediaron la ciudad.
Por el suelo de las calles del casco antiguo discurre un pequeño canal por donde circula constantemente el agua, y los niños chapotean y juegan con barquitos. Luego hemos ido a comer a un Biergarten que se llama "Hausbrauherei Feierling", y a la sombra de los árboles hemos degustado una gran variedad de platos típicos a base de salchichas, ensaladas y sobre todo la cerveza "exquisita", Oscar nos ha comentado que la fabrican ellos y puede tener 3 ó 4 días como mucho, sin despreciar las demás, la mejor.
Después de comer hemos ido a ver el barrio ecológico del Vauban, un curioso barrio de unos 5000 habitantes en las afueras de Friburgo, que se surte de energía y agua caliente por medio de placas solares y tienen tres tipos de suministro de agua, lo reutilizan y el último lo depuran y lo vierten al río. También se ven muchos aparcamientos de bicis cubiertos y la gente anda descalza, nos ha parecido a todos un barrio a tomar como ejemplo.
Bueno ha sido un bonito día lleno de contenidos, y mañana nos espera la ruta de la Garganta del Wutach, que por la pinta debe ser una pasada, así que al llegar al hotel todo el mundo nos hemos ido..... a lolitos, como los niños pequeños, y a las 10 estábamos ya en la cama.
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